Jardiel Poncela

Usted tiene ojos de mujer fatal. No pierdas la oportunidad de leerlo

lunes, 28 de marzo de 2011

Casi se me olvida

Conduciendo hacia el trabajo me di cuenta que casi se me olvida lo qué quería yo. En las relaciones sentimentales el amor es como una venda. A través de ella, el alma ve pero el corazón no y sufres, sabes que algo no marcha bien, pero el corazón empuja fuerte, casi latiendo para y por ese hombre.
Cada latido, te empuja a manter viva la relación porque la ruptura lo pararía, como si su lucha fuera a vida o muerte.
El alma, mientras tanto, tiene miedo a que sufra el corazón y le susurra al oido que ese hombre no es para ti, que no hay futuro, pero entonces, el corzón, ante el miedo de la pérdida, late más fuerte, haciendo silenciar al alma, que con esperanza fingida espera con calma.
Sin emarbgo, curiosamente, cuando llega la peor de las noticias, el corazón no se para ni disminuye su tempo pero el alma se rompe, como si nunca hubiera predicho ese final.
Cuando el dolor mengua, la razón posa claridad sobre la mente, la gran esperada en esta debacle y es entonces cuando te das cuenta que lo que tenías, no lo quieres porque no te vale. Y no te sirve desde el principio porque no es felicidad lo que tenías, sino el amor que se entrega sin recibo y sin esperar nada a cambio.
Se lo qué quiero y no me conformo con menos. Mi propósito es abrirme a la vida pero con una conexión directa al alma, única señora de mis entrañas. 
Un beso a todas las amigas que, aparecieron con el pegamento, recogiendo los pedazos de mi que quedaron, haciendo una reparación perfecta, que mira sin rencor el futuro. Muchísimas gracias compañeras de viaje.

4 comentarios:

Shubhaa dijo...

Una pareja tiene sentido cuando mejora tu vida, si no ¿para qué? Pero como bien dices, a veces (no siempre) el amor nos hace de venda, pero siempre hay una vocecilla interna que nos dice lo que en el fondo no queremos oir. Me tomo el beso como si, entre otras, fuera dirigido a mi (jejeje) y si es el caso, tú pusiste las piezas y el pegamento, nosotras solamente las sujetamos un poquito por si acaso no daba tiempo a que secara.
Un honor caminar a tu lado.
Besos post-Famara

teresa dijo...

Si, las gracias eran para ti, entre otras pocas personas. Vamos a dejarlo en que tenía las piezas, pero era un puzzle muy grande y algo fastidioso de colocar, muchas gracias de nuevo

Tegala dijo...

Lo has descrito muy bien. Es algo dentro de nosotros lo que parece romperse, esa parte intangible que para algunos no existe pero que llega a doler cuando vivimos una pérdida. En cambio el corazón sigue latiendo...

El pegamento fue el cariño, el saber estar cuando hay que apoyar y escuchar.

Besos

teresa dijo...

Mil gracias a las dos