¡Por qué me sentiré bien cuando hago lo correcto! es un verdadero asco. ¿ Qué clase de lavado de cerebro nos hacen a todos, para sentirnos aliviados una vez actúas según los buenos criterios de la moral, aun en tu propio perjuicio? Es como jugar a la cogida y llegar a casita, un alivio inmeso y luego, aparece ese personajillo interior que se frota las manos mientras habla. ¿Pero mira que eres toleta? me dice mientras gira la cabeza de un lado a otro, desaprobando mi actitud. ¿Pero es que no ves que todo el mundo actúa por conveniencia? ¿Pero es que no ves que la gente es hipócrita y mentirosa? Hay que ver, eres la única idiota que sigue creyendo en el fantasma de las navidades futuras. Teresa, me dice, ¿no ves que lo que se castiga es la estupidez, no ves que eso del más allá y del karma son bulos para que los incautos como tu se dejen avasallar por el resto?
Pero es que tengo el profundo convencimiento, no de estar haciendo lo correcto, sino de ser feliz actuando así, que al final, es lo que cuenta ¿o no?
Llegados a este punto, agárrense que vienen curvas porque no todos tienen el mismo criterio de lo que es lo correcto y ahi es cuando las personas influenciables comienzan a cortar y pegar acciones que aunque bien intencionadas, no casan bien con su forma de ser. Cuando uno se siente desorientado piensa, bueno, a esa persona le va bien, o sea, lo que me dice será verdad y bueno para mi y, consecuentemente, decides seguir su consejo. Lamentablemente, nunca me ha ido bien del todo, porque es cuando descubres que esa felicidad que te asalta, no es que llegue porque hayas hecho lo correcto, sino porque crees que tu acción lo es.
En temas de pareja o amistad, es cuando esto se ve más claro, porque el que está a nuestro lado, lo está porque le gustamos como somos y no como es el vecino.
Y ahora que descubrimos esto, ¿qué hacer cuando nos trastocamos y no pensamos con claridad? Creo que he hallado la respuesta, decirlo tal cual, sin paños calientes...oye...que no se...me he quedado sin saber qué decir.....tengo que pensarlo. Y el que quiera rapidez, que se vaya al mc donalds, ¿no?
2 comentarios:
Depende, en el McDonald si pides ensalada son lentos. Yo también creo que el 95% de las personas actúan siempre en su conveniencia, el resto aprende porque si no lo hace así los pisan. Pero en ese 5% todavía puedes confiar porque les mueve más su conciencia que su conveniencia. Ahí está, que cada uno es de su casa, de su padre y de su madre y lo que unos consideran correcto para otros no lo es.
Buena reflexión pequeña saltamontes.
Un abrazo.
Teresa, creo que faltaría definir qué es lo correcto y quién lo decide. Porque es muy distinto hacer lo correcto según tu criterio a hacer lo correcto según los criterios de otros, sobretodo cuando éstos últimos van en prejuicio de los tuyos propios.
Es curioso que veamos que los amigos nos quieren por ser como somos, pero que nos cueste tanto querernos a nosotros mismos por ser como somos. Son muchas las presiones, y te aseguro que el lavado de cerebro empieza de bien chiquititos y se prolonga durante aaaaaaaaaaaaaños!
No pasa nadar por no saber, es lo más natural del mundo, y si nos faltan las respuestas para nostros mismos, ¿por qué se supone que debemos tenerlas siempre para los demás?
Abrazo sin interés oculto
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